Historia de Serra Mariola

Innumerables hallazgos arqueológicos testimonian la presencia humana en la Sierra de Mariola desde antiguo, principalmente al sudeste de la misma y en las proximidades del río Vinalopó: pinturas, yacimientos (neolíticos, del bronce e ibéricos principalmente), castillos, cavas, masías, hornos de cal y otras construcciones así lo demuestran. El poblamiento humano estaría muy condicionado por el clima, el relieve y la altitud, siendo la riqueza de la fauna, la exuberancia de la vegetación, pero sobre todo, la abundancia del agua, son los elementos que impulsarían a los primeros pobladores a asentarse en estas tierras.

Del periodo neolítico encontramos los yacimientos del Salt en Alcoy, la cueva de la Sarsa en Bocairent y la cueva del Bolumini en Alfafara.

La edad de bronce se encuentra representada por los poblados de la muela de Serelles y la muela de Agres, mientras que la época ibérica tiene en los yacimientos del Alberri, Castellar y Cabeço de la Cova de Mariola sus mejores ejemplos.

Durante la época musulmana la sierra estuvo muy poblada lo que ha permitido la existencia de numerosos restos como los castillos de Barxell, Cocentaina, Banyeres de Mariola, Vinalopó, del Convento o la Torreta de Agres.

En este paraje se encuentran todavía restos de neveros como la Cava Arquejada. Se encuentra a 1.220 metros de altitud sobre el nivel del mar, próximo al refugio de montaña del Montcabrer. Está excavada en gran parte en la roca viva y sus dimensiones son: 14'90 metros de diámetro y unos 12 de profundidad. En sus muros hay seis accesos utilizados tanto para la introducción como para la extracción de nieve en forma de bloques de hielo.

Con el fin de conservar estos y otros valores, la Sierra de Mariola fue declarada Parque Natural el 8 de enero de 2002, dotándola así de una figura de protección especial.