Cuando llegas a hacer turismo a Banyeres de Mariola nos da la bienvenida el castillo de la villa, de origen árabe, que corona la ciudad dándole un encanto medieval único. Diferentes construcciones árabes y cristianas como la Torre de la Font Bona y diferentes ermitas complementan la riqueza histórica de Banyeres de Mariola. Caminando por sus calles encontraremos varios museos que nos dan a conocer su actividad cultural e industrial a lo largo de la historia como el museo festero, donde podremos contemplar las diferentes vestimentas empleadas para las fiestas de moros y cristianos desde sus inicios; el museo del papel, principal actividad industrial del lugar, o el museo de la alpargata donde conoceremos cómo se hacían estas zapatillas típicas valencianas.

Banyeres de Mariola está rodeada de naturaleza. Podemos adentrarnos en la ruta dels Molins, y dejarnos llevar por el sonido del agua del río Vinalopó, además de ver los molinos de agua construidos entre los siglos XVIII y XX.

Y para calentar el cuerpo y emprender el camino, no podemos visitar este pueblo y quedarnos sin probar el herbero, típica bebida espirituosa de la zona.